¿Eres activ@ o contemplativ@? Los dos modos de la existencia, hacia la felicidad

Activo o contemplativo es más que un tándem de la psicología, son opuestos y complementarios al mismo tiempo. Es algo que como psicóloga, puedo detectar fácilmente, y es muy interesante ver cómo cada uno de nosotros tendemos hacia un lado u otro en el modo de entender la vida.

Me gustaría comentaros las diferencias entre una forma de ser y otra, para que reflexionéis y podáis identificaros con uno u otro modo de ser.

Por ejemplo, según mi experiencia os diré que una persona activa entiende la existencia como una actividad constante. No sabe estar quieta. Actúa siempre de manera que le permita sentir que está viva, que existe, porque eso es lo que le da sentido a su vida. Suelen ser personas que creen ciegamente que los proyectos en la vida son esenciales y que hay que luchar por llevarlos a cabo. Ademas, una persona activa disfruta mucho siendoeficaz y le gusta realizar las cosas por si misma. También puede desarrollar aspectos negativos frutos de la necesidad de estar siempre activa, y esos aspectos pueden ser la frustración, la ansiedad, el estrés, etc. Son algunos de las cuestiones que a veces veo que afectan a mis pacientes por tener mucha energía y vitalidad, y que pueden ponerse en su contra en momentos determinados de su vida, si se ven sometidos a mucha presión, a estrés o a situaciones de desestabilidad emocional.

Por otro lado, os voy a comentar cómo es una persona contemplativa. Suelen ser personas que les gusta mirar a su alrededor y observar mucho. Puede que sea una persona tranquila y a veces puede ser pasiva. En nuestra sociedad, en la que todo es veloz y acelerado parece que esté mal visto ser pausado y pasivo. No tiene porqué, es una opción igual de válida que ser todo lo contrario. Normalmente las personas contemplativas reflexionan mucho acerca de todas las cosas, sobre grandes ideas, sobre la belleza, sobre el absurdo de la existencia, sobre la relatividad de las cosas, son conscientes del presente, por ejemplo. Los filósofos y filósofas, los pensadores, y pensadoras, los escritores y escritoras, muchos científicas y científicos, etc.., sacerdotes, monjas, y personas dedicadas al recogimiento y la reflexión, podrían ser grandes ejemplos de personas contemplativas, que dedican su vida al pensamiento, a la ciencia, al conocimiento, a la investigación, etc. No tiene porque ser al contrario, desde luego hay muchas de estas personas que se dedican a estas profesiones que son muy activas, pero os hablo de generalidades de las personalidades activas y contemplativas.

En definitiva, a mi modo de ver, podría decirse que parece que el mundo se equilibra a través de la acción y la contemplación, sin una no hay la otra. Sin embargo, como os decía, ahora que nuestra cultura va por el camino de la velocidad y el vértigo, es como si se menospreciara el ser contemplativo. Parece que si no haces cosas, si no sales, si no vas, si no vienes, si no tienes redes sociales, si no ….., en fin, parece que no existieras.

Sin embargo, hace algunas decenas de años, tampoco mucho, nuestra experiencia del tiempo era completamente distinta, y por tanto, las modas, las influencias, los modelos eran distintos. En momentos de nuestra historia donde por ejemplo la religión tenía mucha importancia social y cultural, ser contemplativo suponía una gran virtud, porque estaba en contacto con las letras, las ciencias, las artes, el estudio, la religión, la vida reflexiva en pro del avance cultural, etc.

¿Con qué modo de existencia te identificas más?

 

¿Cómo mejorar nuestro sentimiento de felicidad?

La felicidad tiene mucho que ver con el modo de enfrentarnos a nuestra existencia. Como personas, tendríamos que tener como aspiración y destino el ser felices. Es algo que intento recalcar en mis pacientes porque tener ese objetivo en nuestra vida, muchas veces nos va a guiar hacia el mejor camino para nosotros, que no tiene porqué ser el más fácil, normalmente es todo lo contrario, suele ser el más exigente.

Para ser prácticos, os comentaré que hay tres planos muy importantes en el ser humano que son el tener, el hacer y el ser. La felicidad que nosotros podamos sentir va a depender en gran medida de lo que nosotros hagamos, o sea, del hacer. Lo que nosotros seamos capaces de hacer con todos los elementos de nuestra vida, y llevarlos hacia un sitio u otro es lo que va a permitirnos desarrollar ese sentimiento de felicidad.

Nuestro modo de ser ante la vida, ya sea de una manera activa o contemplativa, va a influir notablemente también en nuestro sentimiento de felicidad, y lo que tenemos que hacer es escucharnos y conocernos para ver cual es realmente nuestra propia esencia y no dejarnos llevar por modas, por corrientes, por la influencia social y cultural, etc.

Con esto me refiero a que si nos conocemos mejor a nosotros mismos podremos enfrentarnos de forma firme y segura a nuestros miedos e inseguridades y superarlos. Como os comentaba, en nuestros días, en los que la televisión, las redes, las pantallas, internet, el whatsapp, las prisas, los horarios, las presiones, etc., dominan nuestra vida de forma rápida, fugaz, y se crean constantemente en nosotros interrupciones que nos dificultan reflexionar, contemplar, ahora más que nunca, tenemos que ser capaces de encontrarnos a nosotros mismos.

Os dejo con una cita de Antonio Machado en Proverbios y cantares:

“Despacio, y buena letra:

el hacer las cosas bien

importa más que el hacerlas”

 

Sara Navarrete

Psicóloga

  

Algunas fuentes consultadas:

-El libro de los grandes opuestos psicológicos. Oscar Brenifier, editorial Océano, 2012.

-¿Qué es el modo de ser? https://webs.ucm.es/info/bas/utopia/html/tenser06.htm