Me siento vacío, 10 consejos para llegar a ser la persona que quieres ser.

¿Miras para atrás y te das cuenta de que los últimos años no has hecho realmente lo que querías? ¿Te sientes como que has perdido el tiempo? ¿Te gustaría llegar a hacer cosas chulas, pero te puede la pereza, el esfuerzo, el miedo, etc?


Parece un tópico, y algo que repetimos hasta la saciedad, pero es que es ¡¡¡verdad!!! “El que algo quiere, algo le cuesta”. Nuestra sociedad en la actualidad está viviendo cambios muy rápidos e importantes en la manera que tenemos de enfrentarnos a las decisiones y la vida en general. La era de la información, la inmediatez, produce cambios en nosotros, que yo misma he experimentado desde que era pequeña hasta ahora. O si nos remontamos a un siglo atrás, sin teléfonos, sin coches…, la concepción del tiempo, de la paciencia, del esfuerzo, era muy distinta a lo que es ahora. Estamos perdiendo paciencia, estamos perdiendo capacidad de esfuerzo, estamos perdiendo concentración.

Los mensajes, las llamadas, las redes sociales, el trabajo, los impuestos, los seguros, los coches, las casas…, a nuestro alrededor orbitan decenas de ideas, preocupaciones, ruido, interferencias, que nos alejan de la concentración que necesitamos para tomar las decisiones que realmente queremos. A veces elegimos lo fácil, lo cómodo, quedarnos mirando la tele, navegando por internet, o perdernos por Facebook, y demás, y dejamos para otro momento nuestros deseos más motivadores, que se apagan y se quedan latentes esperando a salir cuando tengan otra oportunidad. Algunos de mis pacientes, me comentan que se le pone un nudo en el estómago, porque quieren hacer cosas, pero que siempre acaban sin hacerlas, y eso les crea frustración e insatisfacción.


Voy a darte 10 consejos para que pongas en práctica y te ayuden a ser la persona que quieres ser.

1. Dedícale tiempo a reflexionar sobre tu proyecto de vida. No es algo de un ratito ahora o un ratito después. Es que te sientes, a solas, en un sitio en el que tengas tranquilidad, sin teléfono, sin interrupciones, y con papel y lápiz, dediques el tiempo suficiente para reflexionar, y llegar a tus deseos, anhelos y voluntades más profundas, esas que normalmente no pueden salir porque las interferencias del día a día las tapan, las solapan, las enmudecen. Anótalas, dedica varios días a mejorarlas, corregirlas y que se conviertan en guías de tu proyecto de vida, o de proyecto profesional o como proyecto familiar. Actúa, incide allí donde lo necesites más.


2. Al final de cada día, reserva un poco de tiempo para pensar en las acciones del día, en si ha habido cosas que no te han gustado y querrías cambiar. Para que al día siguiente seas consciente e intentes mejorarlas.


3. “Mens sana in corroe sano”. Otra obviedad, sin embargo una gran verdad. Haz deporte todos los días o varios días a la semana. Pon tus reglas, y empieza poco a poco para no crear unos objetivos demasiado pretenciosos, que pueden hacerte desistir de seguir tu plan.


4. Intenta comer sano. No quiere decir de dejes de darte tus pequeños caprichos, que a veces son la alegría de la vida, si no que comas equilibrado, que te intereses por la procedencia y composición de los alimentos, que intentes comer lo menos elaborado posible y productos frescos y saludables. Eso te hará sentir mucho mejor.


5. Disfruta de todo lo que hagas, la vida es un arte. Dedícale tiempo a las cosas, el tiempo que merecen y la concentración que merecen para hacerlas lo mejor posible. Las labores de la casa, tu trabajo, cocinar, atender tus obligaciones. Ante una nueva situación, presente tu mejor yo, y concéntrate en ello. Verás como lo disfrutas mucho más.


6. Piensa un poco cada día en la muerte. Ahora que estás dispuest@ a cambiar cosas, y seguir tus sueños, el hecho de pensar en la muerte, te va a ayudar a relativizar, y darte cuenta que hoy estamos aquí y mañana quizás no, así que hay que aprovechar, disfrutar y esforzarnos por ser felices. Piensa en los seres queridos que ya no están, en los que te han servido de ejemplo, y son un referente para ti.


7. ¡¡Nuestros deseos son muy importantes!! Hay que escucharlos, dedicarles un tiempo de reflexión y pero nunca tenemos que perder de vista nuestras obligaciones. Las obligaciones nos ponen en nuestro lugar, nos hablan de esfuerzo y satisfacción una vez hechas. Nos ayudan a apreciar lo que tenemos, de lo que disfrutamos.


8. La salud es muy importante. No subestimes tu salud, has de cuídate y valorarte. No te drogues, no fumes, no bebas en exceso. Todo eso al final, pasa factura por tu cuerpo y por tu mente, no merece la pena.


9. Relativiza tus problemas, y simplifica las cosas. Y si tienes una gran carga que llevar, llévala con dignidad, voluntad y esfuerzo. Para relativizar este tipo de cuestiones puede ayudarte pensar en la muerte, como te comento en el punto 6. A veces, en nuestra vida surgen cuestiones dolorosas que hay que superar y saber llevar, y que al mismo tiempo de ser dolorosas, son plenas y satisfactorias si pones toda tu voluntad por hacerlas bien.


10. Cuida a los que quieres. A veces, los regalos tanto materiales como emocionales, son las cosas más bonitas que nos suceden en este mundo. Debes ser detallista con los tuyos, y pensar en ellos, esto te dará mucha fuerza.


¡¡¡Tú puedes!!!


Sara Navarrete 
Psicóloga

Algunas fuentes consultadas:
http://www.snpsicologovalencia.es/blog.html
http://davidcantone.com/consejos-vida-mejor/