Soy Gay, ¿es mejor decirlo a mi entorno social?

Afortunadamente vivimos en una sociedad y en concreto un país en el que se ha avanzado mucho en cuestión de libertad en la orientación sexual. Sin embargo, a nivel social, aunque todas las personas tengamos los mismos derechos, todavía tenemos que pelear por la igualdad real, ya que nuestra sociedad tiene aspectos culturales que hay que superar para que todas las personas independientemente de su orientación sexual se sientan libres y no cuestionadas por los demás.
Aunque los medios de comunicación, las redes sociales, y la educación, inciden en la tolerancia e igualdad, es cierto que ciertos ámbitos de nuestra cultura a veces no son abiertamente tolerantes, y es necesario seguir luchando en este sentido.

Aunque la libertad en este sentido es un derecho, es cierto que en el día a día, por ser ya no sólo homosexual, sino también bisexual o transexual, muchas personas tienen que enfrentarse a malas caras, insultos, sentirse incomprendidos, o no aceptados por una parte de la sociedad. Bien es cierto que esta tendencia poco a poco se va revirtiendo, pero es gracias al trabajo de todas las personas que se esfuerzan para que se visibilice el problema, para que se apliquen los derechos de forma correcta, personas que se esfuerzan por construir una sociedad más libre y más justa.

Desde un ámbito psicológico, en nuestra consulta, he atendido a algunas personas que debido a su orientación sexual sufrían ciertos problemas por no ser capaces de asumirlo o por tener que enfrentarse a un entorno social intransigente, cuestión que les causaba estrés, ansiedad, trastornos de sueño, etc., y que les impedía hacer una vida normal y en libertad. En primer lugar, en estos casos, yo incido en mis pacientes en que lo primero es abordar las cuestiones que dependen de sí mismos. Porque en muchas ocasiones sí que vamos a poder transformar nuestro entorno, pero en otras ocasiones, no será posible y por ello, lo importante es que la autoestima de la persona esté fuerte y pueda hacer frente a todas las dificultades que le puedan sobrevenir.

Continuar leyendo

Carta de un paciente, Trastorno Psicótico y Ansiedad. Fármacos versus terapia

He recibido esta carta de uno de mis pacientes, y quería compartirla con vosotros porque detrás de este mensaje, hay un hombre que ha conseguido avanzar y hacer frente a sus circunstancias.

carta paciente psicologa sara navarrete valencia ansiedad

Me interesa en especial comentaros este caso porque ya no sólo ha dependido de él, el salir adelante, si no que ha sido fundamental la labor de los especialistas. ¿Por qué especialmente?

Resulta que este paciente llegó a mí con un diagnóstico erróneo. Le habían diagnosticado un trastorno psicótico y estaba tomando fármacos anti psicóticos en ese momento. Al ver que no obtenía mejoría y que incluso se encontraba mucho peor, decidió acudir a nuestra consulta de psicología clínica. Después de varias entrevistas, el estudio del diagnóstico y el trabajo colaborativo con su psiquiatra, pudimos determinar que había habido un fallo diagnóstico y que no padecía ningún trastorno psicótico. En este caso en concreto, mi paciente es una persona normal que tenía un cuadro de ansiedad y un problema muy grave con su pareja.

Por ello es tan importante hacer un buen diagnóstico siempre en colaboración con los distintos profesionales, concretamente en casos de este tipo, desde la unión de la psiquiatría y la psicología, para que el tratamiento del paciente sea el correcto en todo caso. Si este paciente no se llega a diagnosticar correctamente, a día de hoy, seguiría con un tratamiento farmacológico con medicación psicótica.

Continuar leyendo

¿Cómo superar un ataque de pánico en 10 minutos?

Un día estaba en la farmacia esperando mi turno y había una chica delante de mí que le comentó a la farmacéutica que tenía mucho dolor de estómago, que tenía una sensación como de tener el estómago cerrado, y creía que había cogido un virus o algo similar y le preguntó a la farmacéutica si le podía dar algún protector de estómago o algún medicamento de ese estilo. Entonces la farmacéutica, muy sabiamente, le comentó a la chica, y ¿si quizás lo que tienes es ansiedad? En ese momento, la chica se quedó inmóvil, muy pensativa, y daba la sensación que estaba repasando la vida que había llevado durante los últimos tres o cuatro días, y su cara era de perplejidad, porque nunca había tenido esos síntomas, ni podía relacionarlos con otra cosa que no fuera puramente física. Parecía asombrada y al mismo tiempo aliviada y preocupada, porque podía poner nombre a lo que le estaba ocurriendo, pero sin embargo, al ser la primera vez que le pasaba no sabía cómo actuar. Enseguida la farmacéutica, le dijo que no se preocupara, que de momento, no se tomara nada, que se fuera a descansar, y a que la cuidasen un poquito en casa, y que si al cabo de unas horas, seguía encontrándose mal, que acudiera al médico.

Yo también me quedé muy pensativa, porque me recordó a muchos de mis pacientes, cuando acuden a mí, después de mucho peregrinar y después de descubrir, y otros muchos casos sin descubrir, lo que les ocurre.

Estos episodios de ansiedad, en muchas ocasiones, desembocan en ataques de pánico mucho más agudos y extremos, y que son difíciles de manejar para muchas personas.

Ante todo, la calma, la tranquilidad y el hecho de saber lo que te está pasando, es lo que hace que puedas superarlo. En España, según varios estudios realizados, alrededor del 10% de la población adulta ha sufrido alguna vez un ataque de pánico o de ansiedad. Normalmente estas crisis activan un sistema de alarma extrema. Detrás de esas crisis puede haber muchos factores, muerte de un familiar, una noticia trágica, un suceso traumático, incluso puede ser el culmen de un período en el que se ha soportado mucho estrés, o se ha llevado en silencio una carga muy fuerte, etc.

Continuar leyendo

¿Sufro depresión? Carta de una paciente

Hace unos días, viendo el programa de Salvados de La Sexta, que trataba sobre la depresión, recibí un mensaje de whatsapp de una pareja de pacientes que acudieron a mi consulta hacía ya un tiempo. Ellos también estaban viendo el programa, y les hizo recordar una etapa traumática de su vida, que afortunadamente acabó con final feliz gracias a su fuerza y constancia.

Me escribieron una carta llena de emoción, verdad y valor, que hoy quiero compartir con vosotros.

carta de un paciente sara navarrete psicologa

Estoy muy orgullosa de poder ayudar a personas a salir adelante, a poner nombre a las enfermedades, a tratarlas y vencerlas.

La depresión nos puede abordar a cualquiera, y es una enfermedad muy silenciosa, muy sigilosa, que en muchas ocasiones, cuando empieza a ser visible y nuestros familiares comienzan a ver cosas raras, se encuentra ya en una fase muy avanzada. La depresión puede hacernos perder peso sin motivo aparente, y vernos más y más delgados y no saber lo que nos está ocurriendo. Muchas personas no entienden lo que les está ocurriendo, ni pueden ser conscientes de la enfermedad.

Continuar leyendo

La Felicidad ¿Qué es? ¿Cómo lograrla?

Hoy me gustaría hablaros de la Felicidad. Despedimos el año 2017 y comenzamos el 2018 deseándonos feliz y próspero año nuevo. La navidad y el nuevo año es una época propicia para activar en nosotros los buenos deseos y la voluntad de ser mejor persona. También es una época de esperanza para aquellos que están sufriendo o que necesitan un cambio, y que ven en el comienzo del nuevo año la oportunidad para cambiar el rumbo de sus vidas. Es un buen momento para nuevos propósitos y tenemos que aprovecharlo si nuestra intención es la de transitar nuevos caminos.

El año nuevo, que surge en medio del invierno supone para muchos una luz en un horizonte plano y frío, que nos ayuda a cargar energía y seguir hacia delante. También se crea un ambiente especial de fraternidad, cariño, esperanza, sueños, ilusión, en definitiva, se ahonda en los buenos sentimientos, en las buenas acciones, y por consiguiente en la felicidad.

Cuando nos deseamos feliz año nuevo, muchas veces, lo decimos casi de forma mecánica, sin darnos cuenta en realidad de la importancia de nuestras palabras. Quizás cuando más estamos sufriendo por cuestiones relacionadas con la familia, por salud, por falta de recursos, o por sentimientos, es cuando más vamos a apreciar estas palabras de felicitación. Felicitarse el año se convierte en una manera de evocar, de atraer el espíritu de la felicidad, al nombrarlo estamos más cerca de que se convierta en realidad. Por ello, debemos ser conscientes de que en gran parte, depende de nosotros mismos el albergar el sentimiento de la felicidad dentro de nosotros mismos.

Continuar leyendo

Aprender a progresar en la vida. Haz realidad la mejor versión de ti mism@

Como profesional de la psicología, en este ámbito, mi propósito y mi objetivo es inspirar a las personas para que den la mejor versión de si mism@s.

Ultimamente en nuestro Centro de Psicología estamos tratando varios casos de superación personal muy relacionados con la idea de progreso. Ya no sólo os hablo de progreso a nivel laboral, sino de progreso vital, general, un proceso que atañe a varias facetas de nuestra vida, y que en muchas ocasiones, cuando una persona se propone progresar, lo hace de manera global porque algo ha cambiado en su manera de pensar y de entender el mundo.

Ultimamente, observo en el marco empresarial cómo se están creando movimientos que instan a fortalecer los valores empresariales, transformar empresas, siempre desde un punto de vista ético, y de puesta en valor de ideales, en fin, de aprender, emprender y mejorar.

Me gusta la idea de poder trasladar esto al plano personal, psicológico y social, porque a partir del cambio en las personas, es cuando podemos dar el cambio también en el resto de aspectos de nuestra vida.

Por ello, hoy quiero hablaros de la importancia que tiene el sentirse bien consigo mism@, y cómo se mejora.

Transformar ideas, transformar personas

Nadie dijo que fuera fácil, pero poco a poco, con pequeños objetivos, siendo conscientes de todas las acciones que hacemos en nuestro día a día y con un poco de motivación, vamos a poder mejorar, sentirnos mucho mejor con nosotros mism@s, poner en valor nuestras virtudes y finalmente querer más y que nos quieran más.

Continuar leyendo

Vencer el miedo a socializarse

¿Qué significa tener miedo a socializarse?

El miedo a socializarse se manifiesta en personas que tienen temor a ser rechazadas por la sociedad, también en personas muy tímidas o introvertidas, o en personas que tienen gustos o aficiones distintos a la mayoría de las personas de su entorno social. También se da en personas que tienen un nivel de autoestima bajo ya sea por traumas o por situaciones vividas con anterioridad.

Manifiestan incomodidad o en casos extremos impotencia al enfrentarse a actos públicos, a hacer nuevos amigos, a tener relaciones de trabajo con normalidad, y por lo general presentan rubor, temblores, sudoración, imposibilidad para concentrarse, obsesión por no poder manejar la situación, etc.

No debemos confundir con situaciones puntuales a las que normalmente todos nos hemos tenido que enfrentar, como por ejemplo, cuando íbamos al instituto y teníamos en hablar en clase, que notabas que te ardía la cara de lo roja que la tenías, y no querías darle la mano a nadie porque la tenías chorreando de sudor… Si son situaciones puntuales que mal o bien, hemos ido afrontando y superando, todo es correcto. De hecho poco a poco la experiencia y la vida, nos va enseñando a superar las cosas y después de los años nos enfrentamos a situaciones que quizás hace tiempo serían impensables para nosotros.

En cualquier caso, para determinar cual es el origen de ese miedo a socializarse y por consiguiente, para poder superarlo tendremos que hacer un ejercicio de reflexión que nos permita ir más allá y descubrir las causas de este trastorno.

Continuar leyendo

Ser demasiado cabezota

¿Qué es ser cabezota?

Hoy os quiero hablar de cómo mejorar a nivel personal. En concreto, una actitud que es muy frecuente en nuestra cultura española, y es la cabezonería. El hecho de querer tener siempre la razón o querer que las personas hagan las cosas como nosotros queremos, encierra tras de sí el problema del orgullo. En realidad, es una cuestión de orgullo y también de falta de inmadurez, lo que nos empuja a ser cabezotas. Lo más normal es que alguno de tus padres, o tu pareja, tu hermana, o tú mism@ sea muy cabezota, y a veces esto genere pequeños conflictos, incluso grandes conflictos en las relaciones personales.

Cuando entra el orgullo

Ser demasiado orgulloso, puede convertirse en un gran problema para relacionarnos con nuestros familiares, amigos, etc., y a veces, es el origen del aislamiento, de dificultades en la socialización, de problemas de convivencia, de falta de autoestima, y un largo etcétera.

Así que hay que estar muy pendientes si vemos que una persona de nuestro entorno tiene actitudes demasiados orgullosas que puedan derivar en falta de respeto hacia sus seres queridos más cercanos.

No hay que llevar el conflicto a lo personal. Muchas veces, hay personas que se ofenden a nivel personal si alguien les lleva la contraria. A veces, esto ocurre porque no están acostumbrados a que les lleven la contraria, y están acostumbrados a que todo el mundo haga lo que ellos dicen. A veces esto ocurre en la educación de hijos únicos, que sin quererlo los padres, les conceden todos sus caprichos, y puede desembocar en que esa persona sea una pequeña tirana, y también algo inmadura con respecto a las relaciones con los demás. Hay que hacerles entender que el hecho de no estar de acuerdo con ellos en algo, no significa que estén equivocados, porque esto afecta directamente a su autoestima.

Continuar leyendo

Cuando tenemos una persona dependiente a nuestro cargo. El papel de la psicología

Algunos de vosotros me habéis contactado en un momento dado, preguntándome sobre este tema, y quería escribir al respecto pues es un tema al que nos enfrentamos día a día en la mayoría de familias. En España en concreto hay más de 600.000 personas con algún grado de dependencia.

Ya sea en el caso de nuestros padres cuando se hacen mayores, o sufren una enfermedad, o en el caso de hijos también con ciertos niveles de dependencia. Las personas que ejercen el papel de cuidadoras se enfrentan desde el principio, a un camino difícil, lleno de sentimientos encontrados y yo diría, que es un camino de peregrinaje, del que partimos desde un punto y por el cual transitamos, generalmente descubriendo estados y facetas de nuestra personalidad que nos humanizan y nos hacen mejores personas.

El papel de cuidador es muy importante y sin embargo, muchas veces las personas cuidadoras quedan relegadas a un segundo plano tras la persona cuidada, que es la que recibe los cuidados y atención.

¿Pero, quien cuida al cuidador? Ciertamente, en multitud de ocasiones, he visto como personas cuidadoras se desvivían de tal manera por la persona dependiente, que perdían la perspectiva sobre ellos mismos, y en muchos casos, han sido reacios a comenzar un tratamiento personalizado porque generalmente alegan que no lo necesitan. Nada más lejos de la realidad. Por norma general, sí que lo necesitan y mucho. Si estás al frente del cuidado de una persona dependiente, lo primero que has de cuidar, es a ti mism@. Para que la persona dependiente esté bien, tú también tienes que estar bien.

Vamos a ver algunas de las circunstancias que pueden darse y cómo combatirlas.

El síndrome del cuidador

El síndrome del cuidador es un trastorno que aparece sobre la persona que cuida a la persona dependiente y que generalmente presenta agotamiento psíquico y físico. Aparecen episodios de estrés de intensidades variables, todo ello generado por el hecho de enfrentarse a una situación nueva que requiere un gran esfuerzo físico y psicológico y que además ocupa las 24 horas del día.

Continuar leyendo

¿Eres demasiado exigente contigo mism@?

¿Buscas siempre que las cosas y las situaciones sean perfectas? ¿Te molesta que los demás tengan defectos, y te frustras cuando no puedes cambiarlo?

Bueno, entonces te diría ¡Bienvenido al club de los muy exigentes! Siempre he dicho que ser exigente no tiene porqué ser un problema, al contrario, es una gran virtud. La exigencia con nosotros mismos nos ayuda a ser mejores personas, mejores profesionales, mejores padres, mejores hijos, etc., …pero siempre y cuando conozcamos nuestros límites y sepamos manejar nuestro nivel de exigencia con prudencia y siendo realista.

He tratado casos en los que la desmesurada exigencia con uno mismo y lo que es también muy complicado, con los demás, crea un gran problema no sólo con la persona y con su "yo interior", sino, con su entorno, ya sea su pareja, sus hijos, sus padres, sus amigos, etc.

Reflexiona un poco conmigo, y dime si te frustras cuando los demás no hacen las cosas como tú habías pensado, o cuando las acciones de los demás no salen como habías previsto y te afectan negativamente. Por ejemplo, imagínate, que tú eres muy puntual, y has quedado con tu pareja para ver un espectáculo de teatro que tienes muchísimas ganas de ver desde hace mucho tiempo, es la última función, tienes las entradas, estás esperando a tu pareja en la puerta del teatro y…no llega, no llega, no llega, y cuando finalmente llega, se ha cerrado la sala, y ya no se puede entrar…..¡ayyyy! en ese momento es normal que te enfades, que estalles, y que te frustres porque si no hubiera sido por tu pareja, tú hubieras entrado y ahora estarías viendo tu obra favorita….

Continuar leyendo