Mi pareja me ha sido infiel, ¿y ahora qué?

Hoy quiero hablaros de uno de los temas más importantes y difíciles que trato en mi consulta, no es otro que el de la infidelidad en la pareja.
Es importante porque muchos de mis pacientes acuden a nuestra clínica soportando desde hace muchas semanas, incluso meses, el peso de una infidelidad sin poder avanzar hacia un sentido u otro, sin poder perdonar, sin poder superar, sin poder romper la relación, etc.


Es un tema que afecta a muchas de las parejas que finalmente deciden acudir a un especialista, y una vez dan el paso, y después de una adecuada terapia, pueden avanzar en su vida, ya sea juntos, o por separado.
Una de las cuestiones que más daño nos hace a los seres humanos es la incertidumbre, y otra es el engaño, o la mentira por parte de nuestros seres queridos. En la infidelidad, se dan ambos aspectos, por lo que afrontar la infidelidad se convierte en uno de los procesos más traumáticos y dolorosos por el que pasa una pareja.


Además de ser uno de los temas más importantes que trato en mi consulta, os comentaba que también es uno de los más difíciles, porque no sólo depende de aplicar la terapia correcta de la manera correcta y con los plazos correctos, sino que en gran medida, además de todo ello, hay una parte que es muy personal, que depende de cada miembro de la pareja, y que desde fuera, yo como profesional no puedo influenciar, sino que mi trabajo consiste en guiar a la persona a encontrar su propia verdad y sus propias respuestas.
Existen muchos factores que influyen en nuestra manera de entender las relaciones de pareja, y mientras ambos miembros estén de acuerdo, todas las opciones son respetables. Puede depender del país donde vivimos, o del que procedemos, del modelo de familia que hemos tenido, de los ejemplos que nos ha brindado la vida, de nuestras experiencias desde la infancia hasta nuestros días, etc.


También, otra cuestión que he observado a través de mi consulta es que dependiendo de la edad de las personas y del tiempo de relación que lleven, las infidelidades se afrontan de maneras distintas.
Por ejemplo, os diré que una gran parte de las parejas que atiendo en mi consulta tienen un edad entre 35 y 40 años aproximadamente y llevan muchos años de relación de pareja, viviendo juntos desde hace más de una década y los hay con y sin hijos, casados o sin casar, etc.
En este tipo de casos, la infidelidad resulta muy traumática porque hace tambalearse toda la relación, incluso, si hay hijos, afecta gravemente sobre la familia, y todo aquello por lo que había luchado la pareja hasta ese momento, se tira por la borda en cuestión de días.


¿Por qué me ha sido infiel?


Es una pregunta difícil de responder, la respuesta la tendréis que encontrar de forma conjunta, tendréis que enfrentaros al hecho en sí, analizar el porqué, si hay cuestiones de las cuales no habéis hablado antes, y ahora surgen con fuerza, cuestionando los cimientos de la relación, y otras muchas cuestiones que en cada relación son distintas, y se ven desde ángulos diversos.

A veces, la persona que es infiel, de forma completamente inconsciente busca poner a prueba la relación porque quizás alberga dudas que no sabe verbalizar, y tirándose al vacío de una infidelidad, desencadena un mecanismo sin marcha atrás, que lo llevará a él y a su pareja, hacia la verdad de su relación.
En otras ocasiones, la pareja viene arrastrando una falta de compenetración, de entendimiento, que genera mucho dolor e impotencia y que finalmente desemboca en indiferencia y falta de ilusión en la relación, como mecanismo de defensa. Ante esta situación, puede aparecer la infidelidad.
Sin embargo, he de recalcar que cada pareja es un mundo, y las situaciones son tan diversas, como parejas hay.


¿Cómo se afronta una infidelidad?


No es lo mismo, enterarse a que te lo cuente la otra persona. Es mucho más doloroso y difícil de perdonar enterarte por terceras personas o descubrir con tus propios ojos lo que está pasando.
A pesar de ello, lo más importante que hay que hacer es coger el toro por los cuernos. Hay que enfrentarse a la situación de cara, hablar, sincerarse, sufrir en común, discutir, exteriorizar la rabia, el dolor, la venganza, así, algunas de las cuestiones a tener en cuenta serían las siguientes:


- Hablar con tu pareja de lo sucedido.
- Preguntar para resolver tus dudas.
- Dejar hablar para que la otra persona también se desahogue.
- Reflexionar acerca de la relación.
- Hablar sobre las posibles carencias o insatisfacciones de la pareja.
- Intentar normalizar la situación.
- Pensar de manera positiva para que la experiencia resulte un punto de inflexión a partir del cual mejorar la relación.
- Intentar decidir si se quiere seguir adelante o no, siempre desde el sosiego, en frío. Esta es una de las partes más difíciles y que muchas parejas no consiguen hacer por sí mismas. Por lo que necesitan una terapia de pareja o en ocasiones, para uno de sus miembros.
- Aceptar las decisiones que se tomen en firme, para poder empezar una nueva etapa.
- Intentar no dilatar innecesariamente la incertidumbre para que la herida pueda sanar.
- Buscar en tu corazón y poner en una balanza tus sentimientos, si se quiere, se puede.


Las parejas que logran superarlo por completo, después de mucho tiempo, por supuesto, no sólo superan el hecho en sí, sino que la terapia hace que maduren, se unan, y sepan lo que realmente quieren y lo que realmente es importante. Puedes ver el vaso medio lleno o medio vacío, no tengas vértigo, ¡tú puedes superarlo!


Sara Navarrete
Psicóloga