¿Estoy preparad@ para vivir en pareja?

Ultimamente, en mi consulta de psicología, he atendido varios casos de inseguridad a la hora de plantear una convivencia en pareja, y por ello, hoy he considerado interesante hablaros sobre esta temática. Quizás estés pasando por este momento de tu vida y una ayuda externa te venga bien para ordenar tus ideas y encontrar las respuestas que necesitas.

En primer lugar, me gustaría explicar que podemos enfocar esta pregunta inicial desde al menos tres puntos de vista.

Por un lado, es posible que después de un largo noviazgo viviendo separados, te asalten las dudas de si estás preparado para convivir con tu pareja, ya que es posible que en un primer momento te dé algo de vértigo, ya que se trata de una etapa nueva para ti.

En segundo lugar, es posible que también te surjan dudas después de haber convivido durante un largo tiempo con tu pareja de forma insatisfactoria, y después de esta experiencia, tengas miedo a afrontar de nuevo una nueva convivencia.

Y en tercer lugar, también pueden asaltarte las dudas en caso de que lleves mucho tiempo viviendo tú sol@, y el hecho de tener que cambiar de hábitos te cree un conflicto interior.

Voy a comentaros algunos datos interesantes que arrojarán luz sobre esta materia. En la actualidad se vienen haciendo una gran cantidad de estudios enmarcados dentro de la cultura occidental que determinan que el modelo de pareja, de familia y de vida en común está desarrollando grandes cambios en pro del individualismo.

El modelo de familia tradicional está dejando paso a otros modelos igualmente válidos siempre y cuando ambas partes estén totalmente de acuerdo. Por cambios en nuestra sociedad, en nuestra manera de pensar y hacer, por nuestro estilo de vida, por cuestiones laborales, en definitiva, por un cambio en nuestra manera de afrontar la vida, también se ve afectada nuestra forma de entender una relación de pareja.

Es posible que surjan choques generacionales de pensamiento, que nuestros padres o nuestros abuelos no lo entiendan, es algo totalmente normal dadas las circunstancias de nuestro entorno cultural. De todos modos, no es algo nuevo, sino que se viene dando desde hace mucho tiempo, y además, es algo muy personal, que debemos afrontar desde la libertad, el equilibrio y la sensatez.

Retomando el individualismo, no sólo afecta a las relaciones de pareja, sino que en realidad, lo invade todo, así que no debemos sentirnos raros o distintos por vivir las relaciones de pareja desde otro prisma distinto al modelo tradicional, de hecho somos una consecuencia de la sociedad, más de lo que nosotros pensamos.

Ahora podemos elegir, decantarnos por los papeles tradicionales, o buscar relaciones más flexibles y dinámicas. En cualquiera de los casos, en el momento de afrontar la decisión de convivir en pareja, ya sea de formas tradicional, o más dinámica, si es la primera vez, o no lo es, si llevamos siendo “singles” muchos años, etc., en todas estas circunstancias, lo primero que nos puede surgir es el miedo. El miedo al fracaso, la inseguridad sobre sentirnos capaces o no, el miedo al compromiso, el miedo a perder libertad, el miedo al cambio, el miedo al dolor, el miedo...

Sentir miedo ante un cambio en nuestra vida es totalmente normal, de hecho es un mecanismo de defensa, de alerta, denota un punto de inflexión, nuestro propio organismo nos pone a prueba para afrontar nuestra vida, de nosotros depende el superarlo o no.

En ocasiones les comento a mis pacientes que imaginen una balanza, que la dibujen y escriban en un lado todos sus miedos e inconvenientes que les preocupan, y en el otro, todas los sentimientos positivos, ventajas y anhelos. Así, visualizando el dilema es más fácil reflexionar y tomar una decisión.

A continuación te voy a hacer unas preguntas, que te van a ayudar a llegar a una determinación:

- ¿Piensas en vivir en pareja y la idea no te asusta?

- ¿Has hablado con tu pareja acerca del modelo de pareja que queréis los dos?

- ¿Tienes ganas de formar una familia?

- ¿Sientes que estás preparad@ para evolucionar y dar un cambio a tu vida?

- ¿Sientes que tu pareja es un punto de apoyo fuerte?

- Escucha tu corazón ¿Eres sincer@ contigo mism@?

-¿Crees que tu pareja y tú tenéis un planteamiento de vida en común?

-¿Has reflexionado con calma y sosiego sobre el tema?

Si has contentado a todo que SÍ, es que en principio tienes una buena disposición a vivir en pareja. Aun así, si te asaltan más dudas y quieres consultarlas conmigo, no dudes en hacerlo. Por otro lado, si has contestado NO a una o varias preguntas, quizás tengas dudas que no puedas resolver por ti mism@, y necesitas hablarlas más con tu pareja. Si te ves bloquead@, date tiempo y si no, consúltame sin pegas.

Sara Navarrete

Psicóloga