Separaciones con hijos y la tarea del psicólogo jurídico y forense

El próximo 1 de Noviembre da comienzo el XI Congreso Internacional de Psicología Jurídica y Forense en el Palacio de Congresos de Granada. En mi opinion, es una fecha muy señalada para la comunidad de psicología ya que este congreso tiene una gran importancia dentro sobre todo del ámbito de la psicología jurídica y forense.

Está organizado por la Sociedad Española de Psicología Jurídica y Forense (SEPJF), y su mayor objetivo es desarrollar la formación en psicología jurídica y forense creando más herramientas, fiables y válidas, que avalen las competencias e independencia profesional.

Año tras año, gracias a mi asistencia a este congreso, he visto cómo en él exponen los mejores investigadores, psicólogos, operadores jurídicos, y académicos de nuestro panorama nacional y por ello es una de las citas más importantes en el calendario de los psicólogos jurídicos y forenses, como es mi caso.

Pienso que asistir a este tipo de congresos es vital para la carrera y desarrollo de un psicólogo jurídico, en mi caso particular, mi asistencia a este congreso es para mí una de las obligaciones que con más gusto realizo a lo largo de año. En él exponen sus investigaciones más de 150 ponentes y alrededor de 300 comunicantes, haciendo que el congreso sea una fuente de conocimientos, metodologías, ideas y motivación que después aplicamos en nuestro trabajo día a día.

¿Porqué es tan importante para un buen psicólogo jurídico acudir a este tipo de congresos?

Ante todo el hecho de estar actualizado con las nuevas metodologías que se desarrollan a nivel internacional es uno de los objetivos primordiales que yo considero a la hora de asistir a este congreso en concreto.

En la psicología jurídica y forense son muy importantes los informes periciales, por ejemplo en el caso de la guarda y custodia de menores, por lo que la metodología aplicable a dichos informes ha de ser muy rigurosa y basada en el conocimiento científico y los procedimientos contrastables y fiables que nos aporta la comunidad científica.

¿Qué hace exactamente un psicólogo jurídico y forense?

Es un campo de la psicología que me apasiona, y que a la vez está muy comprometido con la sociedad, los valores y la familia. Nosotros los psicólogos jurídicos tenemos una gran responsabilidad a la hora de redactar informes periciales, por ejemplo en el caso de la custodia de menores cuando existe una separación matrimonial. Son asuntos que necesitan de mucha precaución, profesionalidad, y conocimientos metodológicos.

Mi función principal como psicóloga a la hora de redactar un informe pericial es demostrar, mediante la evaluación psicológica, en qué medida se cumple la idoneidad de los padres para ejercer la guarda y la custodia de sus hijos menores. Nuestro punto de partida como profesionales es el de considerar que ambos progenitores son aptos para ejercer esa guarda y custodia, sin embargo, las pruebas psicológicas tienen que avalar dicha suposición.

Por tanto uno de los objetivos principales de este tipo de informes es el de confirmar la idoneidad de cada uno de los padres para cuidar del menor, y en caso de que uno de ellos fuera más idóneo que otro, siempre tendría que estar basado en una justificación adecuada basada en la metodología que se utiliza en este tipo de evaluaciones, en concreto el método empírico-analítico y el método hipotético deductivo.

Por mi experiencia, os diré que lamentablemente las separaciones de parejas o matrimonios con hijos son bastante abundantes hoy en día, e incluso han ido en aumento en los últimos años. No quiero decir con ello, que si la relación no tiene futuro haya mantenerla, hay que ser siempre coherente y sincero con uno mismo. Lo que quiero expresar es que la propia separación supone a veces un hecho traumático para los hijos sobre todo, que hay que intentar minimizar.

Por ello, en la elaboración de los informes jurídicos relacionados con la guarda y custodia de menores, yo siempre intento ser muy consciente de que ante todo lo que se busca es el bienestar del menor, y me ajusto a tres principios que han sido ampliamente consensuados por la comunidad científica, sobre los cuales elaborar un buen informe:

-El interés superior del menor como eje vertebrador de todo el proceso.

-Partir del criterio de que ambos progenitores son igualmente competentes para ejercer la guarda y custodia. Si no es así, el informe lo desvelará.

-La evaluación tiene que incluir a todo el núcleo familiar, es un punto fundamental para tener una visión amplia y general.

 

¡Espero que os haya gustado esté artículo y así conozcáis mejor en qué consiste mi trabajo!

Un saludo,

Sara Navarrete

Psicóloga jurídica y forense

 

Fuentes consultadas:

XI Congreso Internacional de Psicología Jurídica y Forense

http://sepjf.org 

Guía de buenas prácticas sobre informes periciales en psicología jurídica:

http://www.copmadrid.org/webcopm/recursos guia_buenas_practicas_informes_custodia_y_regimen_visitas_julio2009.pdf