Después de una ruptura de pareja ¿cuándo volveré a estar bien?

Hace unos meses escribí un artículo sobre cómo superar una ruptura de pareja, dándoos varias pautas para poner en práctica el tránsito y la superación de una ruptura de pareja. Ciertamente, después de una ruptura de pareja, debemos darnos un tiempo prudencial para poder superarla completamente, y poder pasar página.

Básicamente, después de una ruptura de pareja, se recomienda hacer hincapié en los aspectos positivos que la nueva etapa nos va a brindar y asumir que la ruptura ha sido por nuestro bien, ya que si algo no funciona, es mejor no seguir con ello. Es muy fácil decirlo, ya lo sé, pero tenemos que decírnoslo desde la razón, para poder consolar nuestros sentimientos y que poco a poco nos movamos hacia otros objetivos y horizontes.

Hoy quiero profundizar un poco más en la temática para poder ayudarte en caso de que estés pasando por esta situación. En primer lugar, vamos a estudiar los tipos de crisis que se dan en la pareja y que desembocan en una ruptura de pareja, dejando a un lado los casos extremos como los que provienen de violencia de género, etc. Hablamos de los casos más comunes dentro de nuestra sociedad. Algunos expertos clasifican las crisis de pareja principalmente en dos grandes grupos: las crisis evolutivas y las crisis estructurales.

Las crisis evolutivas, responden a momentos en los que los miembros de la pareja evolucionan dentro de la pareja de manera distinta cuando pasan por las diversas etapas de la relación y no se enfrentan de la misma manera a las pruebas o situaciones que la relación nos pone. Por ejemplo, una crisis evolutiva aparecería cuando después de unos años de relación, uno de los miembros tiene claro que quiere continuar y formalizar la pareja, y sin embargo, la otra persona por su maduración personal o por otras cuestiones, no se ve en la situación de dar ese paso. Cuando ambos miembros no están de acuerdo en el tránsito hacia otras etapas, es cuándo aparece la crisis evolutiva, y dependerá de ambos el resolverla o no.

El caso de las crisis estructurales, atañe más a las diferencias que se dan entre los miembros de la pareja en cuestiones relacionadas con desequilibrios en el poder de la pareja, recursos o competencias, o con compatibilidad de caracteres. Tenemos que tener en cuenta que la forma en la que se organiza una pareja ha de ser muy personal, ya que por suerte, tenemos bastante libertad para poder elegir. Las familias entendidas como “tradicionales”, mayoritariamente presentes en las generaciones de nuestros abuelos, presentaban asimetrías entre el hombre y la mujer pero al mismo tiempo de una manera compensada. Es decir, el hombre se ocupaba de la parte económica y mayoritariamente social, y la mujer se ocupaba de la parte familiar y emocional. Tiene su sentido y desde luego lo tuvo durante siglos en nuestra cultura occidental desde la época romana. Los tiempos han cambiado y el papel de la mujer y del hombre se han liberalizado y cada uno puede elegir lo que quiera, no sin a veces ser motivo de controversia en la pareja, no sólo por la pareja, sino por las presiones sociales y económicas.

Si la crisis finalmente gana la batalla y la ruptura se convierte en una realidad, el análisis de lo acontecido siempre nos va a ayudar a poder superar mejor la ruptura.

¿Cómo se afronta una ruptura?

Una separación de pareja, siempre supone una situación de dolor y tensión, ya no sólo para la pareja, sino para la familia alrededor, e incluso en el caso de que haya hijos, puede ser una etapa muy dolorosa para todos. Por ello, si sabemos a lo que nos vamos a enfrentar, lo haremos más preparados, pudiendo prever las etapas, y en definitiva, atravesar el período de superación con más seguridad y consuelo.

Os voy a exponer algunas de las reacciones más frecuentes, ya que una misma ruptura, para cada miembro puede tener múltiples significados:

-Se puede sentir como una pérdida de un ideal, o una pérdida de esperanza, un cuestionamiento continuo, etc.

-Se puede entender como un fracaso en el amor, y tener sentimientos de culpa y de baja autoestima, etc.

-Se puede vivir como si fuera una liberación, euforia, que a veces enmascara el proceso del duelo y hace que sea contraproducente, etc.

Tenemos que ser conscientes de que para superar una ruptura hace falta un período de duelo. Esta etapa en algunas personas llega a superar los dos años, y en otras, se supera antes. Es una cuestión muy personal, lo importante es que antes de pasar a una nueva etapa, hayamos cerrados todas las heridas y estemos completamente seguros de nuestras acciones, siempre pensando en hacerlas para nosotros mismos y no por despecho, rabia, orgullo, etc.

¿Qué es lo que voy a sentir?

Las primeras reacciones que aparecen son la depresión, la ansiedad, estrés postraumático, baja autoestima, inadaptación, etc. Todas ellas son reacciones normales y tenemos que aceptarlas, ser conscientes de ellas y poco a poco superarlas.

¿Llevas mucho tiempo con estos síntomas y no consigues salir adelante? Repasa de nuevo mi artículo anterior, y si no te ves con fuerzas, no lo dudes, consúltame tus dudas.

Sara Navarrete

Psicóloga

Algunas fuentes consultadas:

-https://www.psyciencia.com/2016/20/efectos-psicologicos-de-la-ruptura-de-pareja/

-Villegas, M. y Mallor, P. (2012). La dimensión estructural y evolutiva en las relaciones de pareja. Acción

Psicológica, 9(2), 97-108 http://revistas.uned.es/index.php/accionpsicologica/article/viewFile/4108/5817