Daño cerebral en niños

Sara Navarrete, como Neuropsicóloga, nos comenta en qué consiste esta enfermedad, cómo deben enfrentarse los familiares y el tipo de tratamiento que se aplica en la Consulta de Psicología Clínica.

 

Hoy quiero hablaros de un tema que yo como Neuropsicóloga Clínica, trato habitualmente.

El DCAI (Daño cerebral adquirido infantil) es el daño que se produce en el cerebro del niño a causa de traumatismos craneoencefálicos, accidentes cerebro-vasculares, tumores, infecciones cerebrales, entre otros. El DCAI provoca un menoscabo de la salud y calidad de vida del niño.

El cerebro, al ser una parte tan importante de nuestro, ya que es un órgano de control de todas las funciones vitales, hace que las lesiones que se produzcan dentro de él, puedan afectar a cualquier función del propio organismo. Hablamos entonces de secuelas que se consideran físicas, psíquicas o sensoriales.

El cerebro durante la infancia está constantemente en desarrollo y tiene que pasar por varias etapas evolutivas. Es por ello que a medida que se va desarrollando el cerebro y madurando las distintas áreas cerebrales, en el caso de las lesiones cerebrales en niños, se van viendo las secuelas que afectan a cada una de las áreas. Y es entonces cuando el diagnóstico ha de ser muy completo para poder tratar cada una de las carencias producidas por la lesión y así, aplicar un buen tratamiento y recuperar la máxima capacidad funcional, ya sea a nivel físico, cognitivo o sensorial-conductual.

Es un tratamiento que se prolonga en el tiempo, ya que hay que acompañar al niño durante todas esas etapas evolutivas y tratar los problemas que van surgiendo.

La atención que se le brinda al menor es siempre multidisciplinar, desde la neurología, la rehabilitación, desde profesionales de trabajo social, y desde la psicología, más concretamente desde el campo de la neuropsicología, que tratamos en nuestra clínica.

Por mi experiencia, he de deciros que para los padres también es muy importante la asistencia psicológica para poder afrontar con fuerza y positivismo la evolución y desarrollo de sus hijos, por ello, la asistencia psicológica para toda la familia, en esta enfermedad es crucial.

Como os comentaba antes, el diagnóstico continuado en todas las etapas de la evolución del niño es fundamental para poder trabajar sobre los aspectos a mejorar. Aunque puede parece extenuante enfrentarse continuamente a los profesionales de varios ámbitos, es una tarea necesaria y que la familia ha de asumir y llevar a cabo meticulosamente por el bien del niño.

Desde el área de la neuropsicología, que es nuestro caso, trabajamos con los niños en el nivel cognitivo y conductual-sensorial.

 

¿A qué me refiero exactamente?

Os voy a enumerar algunas de las secuelas que tratamos dentro de estos niveles y que ayudamos a mejorar en el desarrollo del menor.

 

En el nivel cognitivo pueden aparecer algunas de estas cuestiones:

 

- Falta de atención y concentración

- Carencias del lenguaje y comunicación

- Dificultad para calcular

- Dificultades a la hora de dibujar, escribir, interpretar señales, etc.

- Dificultad para memorizar

- Dificultad para planificar

 

En el nivel conductual-emocional aparecen otras secuelas sobre las que la neuropsicología incide:

 

-Deshinibición. Es uno de los aspectos que más preocupan a los padres, ya que estas conductas sociales “inapropiadas” pueden hacer sufrir al menor.

-Impulsividad. En determinadas ocasiones, el niño puede actuar de forma impulsiva, poniéndose en riesgo.

-Irritabilidad. Sobre todo aparecen en las primeras etapas de recuperación tras el daño cerebral.

-Fatiga y apatía. Puede ser puntual o persistir en el tiempo.

-Ansiedad. La ansiedad aparece cuando el niño no es capaz de afrontar situaciones de la misma manera que lo hacía antes del daño o ante la comparativa con el resto de su entorno.

-Depresión. La depresión puede ser un consecuencia directa del daño cerebral, o aparecer al percibir el menor la merma de competencias en varios ámbitos. Está muy ligada a la ansiedad, y al resto de secuelas.

-Miedos. Los niños pueden tener miedo a que se repita el daño cerebral, o miedo al futuro, o miedos que no sepan expresar.

-Estrés postraumático. Puede darse después tras el daño cerebral.

 

La neuropsicología pediátrica proporciona una visión extensa de los puntos fuertes y débiles de las capacidades del niño para poder aplicar los tratamientos más adecuados. También permite captar la evolución del menor y la recuperación del daño. La información que aporta la neuropsicología, en combinación con la información médica, de los padres y de los profesores proporciona la información necesaria para explicar las dificultades funcionales del niño con DCAI, y así mejorar su diagnóstico y evolución.

Cualquier duda que tengas como padre o madre o familiar de un niño con DCAI, por favor, no dudes en preguntármela.

Saludos,

 

Sara Navarrete

Neuropsicóloga Clínica

 

Algunas fuentes consultadas:

CUADERNOS FEDACE SOBRE DAÑO CEREBRAL ADQUIRIDO

NEUROPSICOLOGÍA DEL DAÑO CEREBRAL ADQUIRIDO INFANTIL: EVALUACIÓN Y REHABILITACIÓN

Dra. Concepción Fournier del Castillo

Neuropsicóloga Clínica

Dr. Jordi Bernabeu Verdú

Neuropsicólogo Clínico

https://www.researchgate.net 

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Daño Cerebral Adquirido Infantil

Servicio Navarro de Salud

Federación Española de Daño Cerebral

https://fedace.org